Esta historia fue escrita por la Sala de Noticias de la OIT. Para ver las declaraciones y discursos oficiales de la OIT, por favor visite nuestra sección "Declaraciones y Discursos".

En Myanmar sigue habiendo trabajo forzoso

GINEBRA (Noticias de la OIT) - En una acción sin precedentes en los 80 años de historia de la OIT, el Consejo de Administración de la Organización ha organizado la celebración de un debate en su Conferencia de junio de 2000, que podría conducir a un llamamiento a sus otros 174 Estados Miembros para que examinen sus relaciones con el Gobierno de Myanmar (Birmania) y adopten medidas adecuadas para garantizar que Myanmar «no pueda valerse de esas relaciones para perpetuar o desarrollar el sistema de trabajo forzoso u obligatorio» practicado en detrimento de los ciudadanos del país.

Comunicado de prensa | 29 de marzo de 2000

GINEBRA (Noticias de la OIT) - En una acción sin precedentes en los 80 años de historia de la OIT, el Consejo de Administración de la Organización ha organizado la celebración de un debate en su Conferencia de junio de 2000, que podría conducir a un llamamiento a sus otros 174 Estados Miembros para que examinen sus relaciones con el Gobierno de Myanmar (Birmania) y adopten medidas adecuadas para garantizar que Myanmar «no pueda valerse de esas relaciones para perpetuar o desarrollar el sistema de trabajo forzoso u obligatorio» practicado en detrimento de los ciudadanos del país.

Invocando por primera vez el artículo 33 de la Constitución de la OIT, el Consejo de Administración de la Organización recomendó que la Conferencia Internacional del Trabajo, que se reunirá en Ginebra en junio de este año, adopte «las medidas que estime convenientes para obtener el cumplimiento» por parte de Myanmar de las recomendaciones de la Comisión de Encuesta de 1998.

El artículo 33 está concebido para ser utilizado sólo en caso de que un Miembro no dé cumplimiento a las recomendaciones de una Comisión de Encuesta de la OIT, que de por sí constituye un procedimiento reservado a las violaciones graves y persistentes de las normas internacionales del trabajo.

La Comisión de 1998 concluyó que «la obligación de suprimir el empleo del trabajo forzoso u obligatorio es violada en la legislación nacional de Myanmar, así como también en la práctica actual de una manera sistemática y generalizada, con un desprecio total por la dignidad humana, la seguridad y la salud y las necesidades básicas de la población de Myanmar».

En un informe actualizado del Director General de la OIT, Juan Somavia examinó las nuevas pruebas relativas a la situación y concluyó que la orden emitida por el Gobierno de Myanmar el 14 de mayo de 1999 no excluye la imposición del trabajo forzoso, violando así el Convenio, y que «en la práctica, el trabajo forzoso u obligatorio sigue imponiéndose de manera generalizada». Expuso en detalle ejemplos de trabajo forzoso impuesto especialmente por la institución militar, contradiciendo la afirmación del Gobierno de que en Myanmar nunca se recurre al trabajo forzoso.

Entre estos ejemplos se mencionan actividades como realizar transportes forzosos, cultivar alimentos para el ejército, utilizar a trabajadores forzosos como mensajeros, centinelas, constructores y para una serie de otras tareas, entre ellas trabajos pesados en vías férreas, canales y otro tipo de desarrollo de infraestructura. También comprende el sexo forzoso en beneficio de los militares. Aquellos que se niegan a obedecer a las demandas de las autoridades militares pueden ser detenidos y torturados, lo que ya ha ocurrido.

Las medidas propuestas garantizarán que el futuro examen riguroso de las prácticas laborales en Myanmar, en el marco de la Comisión de Expertos de la OIT, su Consejo de Administración y la Conferencia - si el país no responde a los llamamientos para que coopere con la OIT - probablemente agudizará su aislamiento en el seno de la OIT. En una resolución extraordinaria de la Conferencia adoptada en 1999, se decretó que el Gobierno de Myanmar debería dejar de disfrutar de «cooperación técnica o de asistencia por parte de la OIT, con la excepción de aquellas reuniones que tengan como único fin conseguir el cumplimiento total e inmediato de las recomendaciones de la Comisión de Encuesta».

El Director General expresó su esperanza de que «Myanmar responda al llamamiento apremiante del Consejo de Administración y que emprenda de forma inmediata la acción urgente que se necesita para poner fin a la práctica intolerable del trabajo forzoso y coopere con la OIT». Advirtió que si Myanmar continúa ignorando la voluntad expresa de la Organización, «la decisión histórica del Consejo de Administración prepara el terreno para que la Conferencia consiga el apoyo de los mandantes de la OIT, las Naciones Unidas, gobiernos y organizaciones internacionales de todo el mundo para que analicen sus relaciones con Myanmar, a fin de garantizar que con ello no contribuyen de forma alguna a perpetuar esta grave violación de los derechos humanos».

La decisión tomada ayer por el Consejo de Administración, que fue adoptada sin realizar una votación y rechazada categóricamente por el representante del Gobierno de Myanmar, es la última de una larga serie de resultados y esfuerzos de la OIT por eliminar el trabajo forzoso en ese país. Myanmar ya ha sido reprendido por las comisiones de supervisión de aplicación de las normas del trabajo por violar el Convenio sobre el trabajo forzoso en diversas ocasiones. En la Conferencia del año pasado ya se decretó que la «actitud y el comportamiento del Gobierno de Myanmar son totalmente incompatibles con las condiciones y principios inherentes a la calidad de Miembro de la Organización», opinión que fue retomada por una serie de oradores en la reunión de ayer del Consejo de Administración.